Hace unos días conocimos un poco más acerca de qué son las baterías solares y hacíamos mención a los diferentes tipos de baterías que se suelen ver de manera más habitual en el mercado.

Como ya comentamos, existen multitud de baterías con las que cubrir necesidades distintas y que además tendrán unas características técnicas diferentes: vida útil, mantenimiento, capacidad de almacenamiento, rendimiento, número de ciclos de descarga, etc.

En este artículo, intentaremos resolver una de las dudas más frecuentes al plantear una instalación fotovoltaica: qué baterías se deben utilizar en cada caso.

Tipos de baterías para fotovoltaica

Monoblock

Por un lado tenemos las baterías Monoblock, sobre las cuales puedes encontrar un artículo y videotutorial específico en nuestro blog:>Diferentes tipos de baterías monobloque<

Las baterías Monoblockson una solución económica y de alto rendimiento ideal para aplicaciones de energía renovable con una vida útil estimada de 4 a 5 años. Están recomendadas para instalaciones pequeñas o con un consumo bajo, como por ejemplo: sistemas de alarma, sistemas de video vigilancia, bombillas, etc.

Sin embargo, no es recomendable que en la instalación donde situemos nuestra batería Monoblock tengamos aparatos complejos – es decir que dispongan de motor – ya que éstas baterías no sopoartan bien los picos de arranque altos que producen este tipo de equipos (lavadora, bomba de agua, etc.) Si las utilizáramos para soportar este tipo de electrodomésticos o sistemas, reduciríamos su vida útil drásticamente, con lo que es más rentable a largo plazo utilizar otro tipo de baterías que estén preparadas para este fin.

Baterías OPZS, TOPZS y OPZV

Este tipo de baterías tienen una capacidad de carga que puede llegar hasta los 4.500 Ah en C100 y están formadas por vasos independientes de 2V cada uno, que se pueden conectar entre sí mediante puentes flexibles, formando de esta manera sistemas de 12, 24 o 48V.

Las baterías OPZS son las más utilizadas en medias o grandes instalaciones aisladas donde se necesite una mayor duración, como por ejemplo: viviendas de uso continuo, granjas, restaurantes, etc. Al tratarse de baterías abiertas, requerirán un mantenimiento cada 6 meses aproximadamente en el que se rellenarán los vasos y se comprobará que la densidad esté en los niveles adecuados. Haciendo un buen uso de ellas y siguiento los requerimientos de mantenimiento, tienen una media de vida útil de hasta 15 años.

Por otro lado, las TOPZS tienen prácticamente las mismas prestaciones que las OPZS. La diferencia más relevante con respecto a estas últimas es que están fabricadas con un material translúcido, abaratando de esta manera el coste de las mismas. Al igual que las OPZS, requieren de un mantenimiento cada 6 meses aproximadamente y una vida útil de hasta 15 años.

Por último, las baterías OPZV a diferencia de las dos anteriores, son elementos estacionarios completamente sellados y por lo tanto, no requieren de matenimiento. Se puede colocar en cualquier posición (bien sea vertical u horizonal) y son recomendables para instalaciones en las que las baterías no vayan a tener un fácil acceso para hacer este tipo de trabajos. Son idóneas para instalaciones en las que la descarga de energía es constante en el tiempo, evitando de esta manera ciclos de descarga excesivamente profundos o con picos de consumo muy elevados, lo cual se traduciría en una extracción elevada de amperios de la batería. Su vida útil también es más elevada con respecto a las dos anteriores, pudiendo ser de más de 15 años.

Baterías AGM y Gel

Las baterías AGM y de Gel se fabrican en formato Monoblock pero a diferencia de éstas no requieren de un mantenimiento periódico. Se recomiendan para usar cualquier tipo de aparato eléctrico ya que soportan picos de arranque sin ningún problema y se utilizan en instalaciones de tamaño medio y al igual que con las OPZV son idóneas para instalaciones en las que la descarga de energía es constante en el tiempo. Su vida útil es de 5 – 8 años aproximadamente.

El uso de una batería u otra dependerá en primera instancia del tamaño de la instalación fotovoltaica que vayamos a dimensionar, de los picos de consumo y de los días de autonomía que queramos tener.

Es de vital importancia para realizar un buen dimensionad, tener en cuenta las características técnicas de cada uno de los modelos de baterías, ya que una mala elección repercutirá de manera negativa en toda la instalación.